Tras varios años con un sueño en mente, que tuvo sus orígenes en la calle, Álvaro Campolargo, logró construir un espacio al que nombró KENKYUKAI y que tiene como propósito formar seres humanos integrales, en donde los niños que asistan se desarrollen no solo física sino mentalmente, como así lo detalló uno de los creadores de dicho lugar.

Con un acto inaugural marcado por la fe católica de sus creadores, el presbítero de la iglesia de Santa Eduvigis, Padre Rubén Manzano, bendijo este espacio destinado para el descanso del espíritu y el ejercicio corporal. En compañía de amigos, como el Presidente de la Federación Nikkei Japonesa de Venezuela y la Liga Nacional de Karate Do Okinawa Goju Ryu Kenkyukai, Kunio Hasuike, vecinos, padres, representantes, miembros de la comunidad japonesa y demás se hicieron presentes en el lugar para celebrar la apertura del Dojo Kenkyukai, el sueño de Álvaro Campolargo, sueño que hoy se hizo realidad, en beneficio de los niños y jóvenes amantes de las artes marciales, como el kárate. 

Seguido de esto se prosiguió al tradicional corte de la cinta, la cual fue realizada por tres personalidades femeninas muy allegadas a Campolargo: Amarilys De Lugo, Karina Briceño y Eurídice Parelo y con esto, los invitados ingresaron al recién inaugurado espacio que fue de especial agrado para los más pequeños quienes no dejaban de maravillarse por el sitio y expresar sus ansias de comenzar con las clases de karate.

“Quiero agradecer a las personas que siempre me han apoyado en esto, que siempre ha sido mi sueño” así expresó Campolargo al momento de decir algunas breves palabras y antes de hacer el brindis al son del “Kampai” de los japoneses, (significa Salud en japonés) y dar así, por inaugurado el nuevo dojo en la primera avenida de Santa Eduvigis.

Con Información de Eclipse Noticias / Gabriela González