El pasado 15 de junio se realizó en Caracas un Master Class con el Luthiers japonés Yasuji D’Gucci, la soprano venezolana Erika Colón y las agrupaciones Lara Somos y Ensamble del Programa de Atención Hospitalaria, en las instalaciones del Sistema de Orquestas de Venezuela, en la Sala Fedora Alemán, donde los presentes compartieron su pasión por la música deleitando al público presente. En el lugar estuvieron Kunio Hasuike Sakama, Dali Yazawa y Shingo Nozawa Furuya, Presidente, Vice-Presidenta y Director de Cultura de la Federación Nikkei Japonesa de Venezuela, respectivamente, quienes se sintieron sumamente agradados y sorprendidos por la magistral clase.

Interpretaron piezas musicales del folklore venezolano como «Compadre Pancho, El Becerrito, Maria Antonia, Atardecer, La Negra Atilia, Apure en un viaje y Alma Llanera», los profesores Juan Pablo Rivas, Maryángel Arteaga, Yareli Trujillo, Patricia Laguado y Helen Santaella. Lo más impresionante de esta agrupación es que en ella hay jóvenes que apenas llevan un mes que aprendieron a tocar instrumentos y hoy ya son capaces de tocar con la orquesta en un primer concierto.

Cabe acotar que los jóvenes de la agrupación son sobrevivientes del cáncer, quienes han encontrado en la música un refugio y alternativa de apoyo para la lucha contra esta enfermedad desde temprana edad. Tal es el caso de Ángela de Sucre, madre de Richard Sucre, quien dice «verlo feliz y en su primer concierto es una bocanada de oxígeno dentro de la lucha que mantiene Richard contra esa enfermedad», de igual forma Suger Najme, madre de Yuriangela Castillo, asegura «disfruto verla siendo parte del Ensamble ya que siendo ella una sobreviviente del cáncer verle la sonrisa cuando toca su instrumento musical me llena de energía para seguir luchando ambas contra cualquier adversidad».

Haciendo un cierre con broche de oro, el Luthiers Yasuji D’Gucci con su cuatro Café con Leche, en compañía de la soprano venezolana Erika Colón y el grupo Lara Somos, en su mayoría invidentes, pero con gran talento, plasmaron la belleza de la música clásica al compás del Alma Llanera, todos a una sola voz. Quedó evidenciado que la distancia entre ambos países no son un límite para unir ambas naciones a través de la música y la cultura.